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Huawei escala su infraestructura para IA con un SuperPoD de hasta 4.096 procesadores

El Atlas 960E SuperPoD incorpora tecnología de óptica cercana al paquete (NPO), refrigeración líquida y memoria unificada. Huawei afirma que el sistema puede alcanzar 8 EFLOPS en FP8 y reducir en más de 550 kW el consumo frente a una configuración basada en módulos ópticos tradicionales.

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Huawei presentó el Atlas 960E SuperPoD, una plataforma orientada al entrenamiento e inferencia de modelos de inteligencia artificial que puede integrar hasta 4.096 NPUs.

La carrera por ampliar la capacidad de cómputo para inteligencia artificial (IA) está llevando a los fabricantes de infraestructura tecnológica a replantear no solo la potencia de procesamiento, sino también la forma en que los distintos componentes de un centro de datos se interconectan y consumen energía.

En ese contexto, Huawei presentó durante HUAWEI CONNECT 2026, realizado en Shanghái, el Atlas 960E SuperPoD, un sistema de supercómputo que, según la compañía, es el primero de su tipo basado en tecnología de óptica cercana al paquete (NPO).

La nueva plataforma está orientada al entrenamiento y la inferencia de modelos de inteligencia artificial de gran escala y puede integrar hasta 4.096 unidades de procesamiento neuronal (NPUs) en una sola unidad. Huawei señala que el sistema alcanza una capacidad de procesamiento de 8 EFLOPS en precisión FP8 y 16 EFLOPS en FP4.

El lanzamiento se produce en un mercado en el que el crecimiento de los modelos de IA está incrementando la demanda de infraestructura especializada, desde procesadores y redes de alta velocidad hasta sistemas de refrigeración y almacenamiento capaces de manejar grandes volúmenes de datos.

La interconexión se convierte en un componente crítico

Una de las características centrales del Atlas 960E SuperPoD es su arquitectura de interconexión. Huawei plantea conectar los componentes del clúster mediante un único protocolo y conexiones punto a punto, permitiendo que los servidores físicos accedan a una memoria común.

La plataforma utiliza UnifiedBus para habilitar un esquema de direccionamiento unificado de memoria y combina esta arquitectura con un diseño ortogonal y refrigeración completamente líquida.

El objetivo técnico es reducir las limitaciones que aparecen cuando aumenta la cantidad de procesadores que deben trabajar simultáneamente sobre grandes modelos de IA.

El sistema incorpora además 5.500 unidades Hi-ONE, que Huawei presenta como su motor óptico NPO destinado a producción masiva. Cada unidad ofrece, según la empresa, una capacidad de transmisión de 7,2 Tbit/s e integra la fuente de luz dentro del propio dispositivo.

Esta arquitectura modifica el esquema tradicional de interconexión de los centros de datos. De acuerdo con Huawei, el Atlas 960E SuperPoD evita utilizar alrededor de 48.000 módulos ópticos convencionales de 800G y permite reducir el consumo energético en más de 550 kW.

La compañía también reporta una disponibilidad operacional de 99,8% y afirma que el tiempo de operación del sistema libre de fallas puede duplicarse frente a su configuración de referencia.

Más cómputo, pero también más infraestructura

La escala alcanzada por estos sistemas refleja una de las principales transformaciones de la economía de los centros de datos: el crecimiento de la capacidad de cómputo para IA implica incrementar simultáneamente la capacidad de procesamiento, conectividad, memoria, almacenamiento y suministro eléctrico.

Huawei sostiene que los modelos fundacionales están aproximándose a escalas de hasta 10 billones de parámetros, lo que requiere arquitecturas capaces de distribuir las cargas de trabajo entre miles de procesadores.

En este escenario, un SuperPoD funciona como una unidad integrada de cómputo, en lugar de depender exclusivamente de servidores independientes conectados mediante redes convencionales.

La compañía señala que varias unidades Atlas 960E SuperPoD pueden conectarse mediante UnifiedBus o RoCE para formar un SuperCluster de mayor escala.

Mediante una arquitectura Clos de dos niveles y cuatro planos, Huawei afirma que esta configuración puede interconectar hasta 512.000 NPUs y escalar hasta 1 millón de NPUs mediante una topología multirriel.

Estas cifras sitúan la interconexión y el consumo energético como elementos relevantes para la expansión de infraestructura destinada a IA, particularmente cuando los centros de datos deben operar grandes cantidades de procesadores de manera simultánea.

La eficiencia energética entra en la ecuación del negocio

El consumo eléctrico se ha convertido en una variable cada vez más vinculada a la economía de la infraestructura de IA.

El diseño del Atlas 960E combina procesamiento de alta densidad con refrigeración líquida y tecnología óptica integrada. En el caso de la NPO, el planteamiento busca reducir componentes y distancias dentro de la cadena de transmisión de datos.

Huawei estima que la sustitución de los módulos ópticos tradicionales permitiría ahorrar más de 550 kW en la configuración anunciada.

Más allá de la capacidad de procesamiento, este tipo de desarrollos apunta a un problema operativo de los centros de datos: aumentar la densidad de cómputo sin que el consumo eléctrico y las necesidades de refrigeración crezcan en la misma proporción.

Por ello, la eficiencia energética empieza a formar parte de las variables que determinan el costo de operación de las infraestructuras orientadas a inteligencia artificial.

Huawei amplía la arquitectura hacia almacenamiento y cómputo general

El Atlas 960E SuperPoD no constituye el único desarrollo presentado por Huawei dentro de esta estrategia.

La compañía anunció también una actualización del TaiShan 950 SuperPoD, orientado a sistemas de propósito general. Esta plataforma puede soportar, según Huawei, hasta 4.096 nodos y una memoria unificada de hasta 256 TB.

A ello se suma el OceanStor M900, un clúster de almacenamiento destinado a gestionar memoria de contexto para cargas de trabajo de inteligencia artificial.

La estrategia plantea así una arquitectura que integra diferentes capas de infraestructura: procesamiento especializado para IA, cómputo general, redes de interconexión y almacenamiento.

El software como otra pieza de la estrategia

El movimiento también alcanza al software. Huawei anunció que su plataforma CANN (Compute Architecture for Neural Networks) pasa a ser de código abierto y de acceso libre.

CANN constituye una pieza del ecosistema asociado a los procesadores Ascend, por lo que la apertura del software busca ampliar la participación de desarrolladores y comunidades en torno a esa arquitectura.

Durante la presentación, David Wang, directivo de Huawei, señaló que la empresa continuará impulsando el entrenamiento de modelos fundacionales en la plataforma Ascend y ampliando el soporte a modelos y aplicaciones.

La apuesta combina, de esta manera, hardware de procesamiento, interconexión óptica, infraestructura de centros de datos y software.

Para los fabricantes, el desafío ya no se limita a producir procesadores más potentes. La expansión de la inteligencia artificial está trasladando la competencia hacia sistemas completos capaces de conectar miles de procesadores, administrar grandes volúmenes de memoria y datos y controlar el consumo energético asociado al cómputo.

El Atlas 960E SuperPoD forma parte de esa evolución: una arquitectura en la que la capacidad de procesamiento y la eficiencia de la infraestructura se plantean como variables estrechamente vinculadas al crecimiento de la economía de la inteligencia artificial.

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