Perú podría necesitar hasta 1 GW en baterías para integrar 4,5 GW de nuevas energías renovables
La incorporación prevista de 4,5 GW de nueva capacidad solar y eólica hacia 2035 podría elevar las necesidades de flexibilidad del SEIN, con requerimientos de entre 300 MW y cerca de 1 GW de sistemas de almacenamiento, según Celaris Energy. La transmisión también deberá ampliar su capacidad para acompañar el crecimiento de la oferta.
El crecimiento de la generación solar y eólica plantea nuevas necesidades de almacenamiento y flexibilidad para el sistema eléctrico peruano hacia 2035. Elaboración: Índice.pe
La proyección está vinculada a la incorporación prevista de alrededor de 4,5 GW de nueva capacidad renovable, principalmente solar y eólica, y a la necesidad de contar con mayor flexibilidad para gestionar una matriz eléctrica con una participación creciente de fuentes cuya producción depende de las condiciones meteorológicas.
Jefry Arce, gerente de Operaciones de Celaris Energy, señaló durante el panel “Redes, almacenamiento y nueva generación para el Perú del futuro” que el crecimiento de las energías renovables tendrá implicancias no solo para la generación, sino también para las redes de transmisión y los recursos de flexibilidad del sistema.
“Cuando la cartera de proyectos renovables avance, la transmisión y la flexibilidad del sistema tendrán que evolucionar a la misma velocidad”, sostuvo Arce.
Según explicó, el reto consiste en que la nueva generación pueda ser recibida, transportada y gestionada por el sistema eléctrico conforme los proyectos entren progresivamente en operación.
4,5 GW de renovables y mayor necesidad de flexibilidad
La estimación de Celaris plantea que el volumen de nueva capacidad renovable previsto hacia 2035 podría traducirse en una necesidad de 300 MW a aproximadamente 1 GW de sistemas BESS, dependiendo de cómo evolucionen las necesidades operativas y de flexibilidad del SEIN.
Los sistemas BESS (Battery Energy Storage Systems) permiten almacenar electricidad y entregarla posteriormente al sistema cuando se requiere. Su utilización puede contribuir a gestionar variaciones de generación, atender requerimientos de respuesta rápida y facilitar la integración de fuentes renovables variables.
Arce sostuvo que el crecimiento de la generación solar y eólica obliga a considerar estas tecnologías dentro de una planificación integral.
“No se trata únicamente de construir nueva generación, sino de asegurar que exista capacidad para recibirla, transportarla y gestionarla de manera eficiente”, indicó.
La transmisión será otro componente clave
La expansión de la generación renovable también incrementará las necesidades de infraestructura de transmisión.
Jefry Arce, gerente de Operaciones de Celaris Energy durante su participación en el Energy Summit 2026.
La demanda eléctrica también viene mostrando niveles elevados. De acuerdo con las cifras mencionadas durante el Future Energy Summit 2026, la máxima demanda del SEIN superó los 8.200 MW en febrero de 2026, mientras que en agosto alcanzó 8.085 MW.
En ese escenario, la planificación deberá considerar de manera coordinada el crecimiento de la oferta y la demanda, así como la expansión de las redes y la incorporación de recursos que aporten flexibilidad.
“La planificación de la red será clave para acompañar el ingreso progresivo de nueva capacidad renovable y responder a la evolución de la oferta y la demanda eléctrica”, señaló Arce.
COES: el almacenamiento todavía enfrenta desafíos para desarrollar un mercado
La necesidad potencial de incorporar baterías también debe analizarse considerando las condiciones actuales del mercado eléctrico peruano.
Durante su participación en el Future Energy Summit 2026, el presidente del Comité de Operación Económica del Sistema (COES), César Butrón, advirtió que el almacenamiento todavía enfrenta dificultades para desarrollar un modelo de ingresos suficientemente amplio en el mercado peruano. Según explicó, a diferencia de mercados como Chile o Brasil, el diferencial de precios entre las distintas horas del día no sería actualmente lo suficientemente amplio como para sostener un negocio de almacenamiento basado principalmente en el arbitraje.
Butrón identificó como posibles fuentes de ingresos para las baterías servicios como la inercia sintética y la regulación primaria y de frecuencia, aunque señaló que estos servicios, por sí solos, podrían no ser suficientes para impulsar sistemas de almacenamiento de grandes bloques de energía.
Este punto introduce una diferencia entre la necesidad técnica potencial de almacenamiento asociada al crecimiento renovable y las condiciones económicas y regulatorias requeridas para que las inversiones en BESS se concreten.
La discusión se produce, además, en un contexto en el que existe una amplia cartera de proyectos de generación, pero una proporción mucho menor se encuentra en etapas avanzadas de desarrollo. Butrón señaló que existen alrededor de 29 GW de proyectos de generación en distintas etapas, mientras que los proyectos en construcción o próximos a iniciar obras no superarían los 3 GW.
Para Celaris, la evolución de la matriz eléctrica plantea la necesidad de avanzar hacia una planificación que considere generación, transmisión y almacenamiento como componentes de una misma infraestructura.
La compañía sostiene que anticipar las necesidades de flexibilidad permitirá acompañar el ingreso progresivo de nueva generación renovable y reducir el riesgo de que las limitaciones de infraestructura se conviertan en restricciones para aprovechar la nueva capacidad instalada.
“El crecimiento renovable cambia las necesidades del sistema. La transmisión y las herramientas de flexibilidad tienen que anticiparse al ingreso de nueva generación para evitar que la capacidad disponible termine convirtiéndose en una restricción”, concluyó Arce.
De esta manera, el escenario planteado en el Future Energy Summit coloca al almacenamiento como uno de los componentes que deberá evaluarse junto con la expansión de la generación renovable y las redes eléctricas, en un proceso de transformación de la infraestructura necesaria para el funcionamiento del SEIN hacia 2035.