SPH plantea cuatro ejes para recuperar la seguridad energética y reactivar las inversiones en hidrocarburos
El gremio advierte que la caída de la exploración, la reducción de contratos y la falta de una política energética de largo plazo comprometen la competitividad del país. Propone una agenda basada en exploración, seguridad energética, estabilidad jurídica y masificación del gas natural.
El sector privado plantea una hoja de ruta para que el próximo gobierno reduzca la dependencia energética.
Con el cambio de gobierno cada vez más cercano, la discusión sobre la seguridad energética vuelve a ocupar un lugar central en la agenda económica. La Sociedad Peruana de Hidrocarburos (SPH) sostuvo que la próxima administración deberá adoptar una estrategia de largo plazo que permita recuperar la exploración de hidrocarburos, atraer inversiones y garantizar el abastecimiento energético del país, en un contexto marcado por la disminución de reservas y una creciente dependencia de los mercados internacionales.
El gremio identificó cuatro prioridades para fortalecer el sector: reactivar la exploración de hidrocarburos, reforzar la seguridad energética mediante una mejor planificación e infraestructura, recuperar la confianza de los inversionistas a través de reglas claras y estabilidad jurídica, y acelerar la masificación del gas natural hacia las regiones que aún no cuentan con este recurso.
La propuesta cobra relevancia en un momento en que el país enfrenta un escenario de menor actividad exploratoria. Según la SPH, el Perú dispone de 18 cuencas con potencial hidrocarburífero, pero solo cinco permanecen activas. Asimismo, los contratos de exploración se redujeron de 41 en 2015 a apenas cinco en 2024, mientras que durante 2025 no se perforó ningún pozo exploratorio, una situación que, a juicio del gremio, limita la reposición de reservas y posterga nuevas inversiones.
Para el presidente de la SPH, Felipe Cantuarias, la ausencia de una política energética consistente incrementa la vulnerabilidad del país frente a eventuales interrupciones en el suministro o a la volatilidad de los precios internacionales. En ese sentido, sostuvo que el próximo gobierno tiene la oportunidad de construir una hoja de ruta técnica que asegure el abastecimiento energético y fortalezca la competitividad nacional.
El gas natural como ventaja competitiva
Uno de los principales pilares de la propuesta es consolidar el desarrollo del gas natural. Actualmente, más de 2,5 millones de hogares y alrededor de 350 mil vehículos utilizan este combustible diariamente en el país, mientras que cerca del 40 % de la generación eléctrica depende de este recurso.
No obstante, el gremio advierte que persisten importantes brechas de acceso. Catorce regiones todavía no cuentan con redes de distribución de gas natural, lo que limita las oportunidades para reducir los costos energéticos de las familias, mejorar la competitividad de las pequeñas y medianas empresas e impulsar nuevas inversiones industriales fuera de Lima.
Desde una perspectiva económica, la masificación del gas no solo representa una política social, sino también una herramienta para elevar la productividad y disminuir la dependencia de combustibles importados, especialmente en un entorno internacional caracterizado por la volatilidad de los mercados energéticos.
Un desafío para la próxima administración
La SPH sostiene que revertir el deterioro de la exploración requerirá fortalecer la institucionalidad, agilizar los procesos de autorización y ofrecer condiciones regulatorias previsibles para el desarrollo de proyectos de largo plazo. Según el gremio, la estabilidad jurídica constituye un elemento indispensable para movilizar capitales hacia un sector que demanda inversiones intensivas y horizontes de recuperación de varios años.
El planteamiento se produce cuando el país busca recuperar el dinamismo económico y mejorar su competitividad. Para el sector hidrocarburos, la seguridad energética no solo implica garantizar el suministro de combustibles, sino también convertir el potencial geológico del Perú en nuevas inversiones, mayor recaudación por canon y regalías, generación de empleo y desarrollo regional sostenible.