Anadarko perforará en 2027 el Lote Z-62 en busca de nuevos recursos de petróleo en Perú
La compañía informó a Perupetro que pasará al Tercer Periodo Exploratorio de los lotes Z-61, Z-62 y Z-63 y prevé perforar su primer pozo en el Lote Z-62 durante 2027. El anuncio ocurre cuando la producción nacional de petróleo bordea los 36.000 barriles diarios y el país mantiene el desafío de ampliar su base productiva y reducir su dependencia de hidrocarburos importados.
Resultados de sísmica marina respaldan decisión de avanzar con la perforación exploratoria, la etapa más decisiva del proyecto.
Anadarko Perú comunicó a Perupetro su decisión de avanzar al Tercer Periodo Exploratorio de los lotes Z-61, Z-62 y Z-63, ubicados en la Cuenca Trujillo, frente a las costas de La Libertad y Lambayeque.
El siguiente hito del proyecto será la perforación del primer pozo exploratorio en el Lote Z-62, programada para 2027. El resultado de esta perforación será determinante para establecer si las estructuras identificadas mediante los estudios geofísicos contienen efectivamente recursos de hidrocarburos comercialmente aprovechables.
La sísmica 3D permite obtener información sobre las características geológicas del subsuelo y constituye una de las principales herramientas para reducir la incertidumbre antes de decidir la ubicación de un pozo exploratorio. En este caso, los resultados obtenidos respaldaron la decisión de continuar hacia una etapa que implica un nivel de inversión y riesgo exploratorio mayor.
El contraste con la producción actual
El anuncio adquiere relevancia en un mercado petrolero peruano que enfrenta una producción doméstica reducida frente a sus necesidades de consumo.
Las cifras de Perupetro muestran que el promedio de producción de petróleo durante 2026, hasta el 7 de agosto, se ubicó en 36.640 barriles por día. En julio, el promedio fue de 36.882 barriles diarios.
El dato de julio también permite observar la dimensión del retroceso en términos interanuales. La producción alcanzó 36.930 barriles diarios, pero fue 23% inferior a la registrada en julio de 2025. Los principales aportantes fueron el Lote 95, en Loreto; el Lote X y el Lote Z-69, en Piura.
En otras palabras, entre la identificación de un prospecto y la incorporación de nuevos barriles al mercado existe una cadena de decisiones técnicas, contractuales, ambientales y de inversión.
Una apuesta de largo plazo
Precisamente por ello, el proyecto de la Cuenca Trujillo debe leerse como una apuesta exploratoria de largo plazo. Perupetro señala que los estudios sísmicos permitieron identificar un posible potencial de hidrocarburos y que la perforación prevista para 2027 será la instancia que permita confirmar ese potencial.
Anadarko Perú reafirma su apuesta por el desarrollo energético del Perú.
El proyecto se desarrolla, además, en un momento en que el país busca recuperar inversión en exploración y producción. La reducida producción petrolera nacional contrasta con la necesidad de mantener una oferta energética suficiente y con la participación de los hidrocarburos en las cuentas externas y fiscales.
Durante el primer semestre de 2026, las regalías generadas por la producción de petróleo alcanzaron US$121,45 millones, mientras que el conjunto de hidrocarburos —petróleo, gas natural y líquidos de gas natural— generó US$593 millones para el Estado. Desde 1993, Perupetro contabiliza US$27.969 millones de ingresos por regalías y retribuciones provenientes de la producción de hidrocarburos.
El petróleo, sin embargo, representa actualmente una fracción menor de esos ingresos frente al gas natural y los líquidos de gas natural. En el primer semestre, estos últimos generaron US$299,86 millones y US$172,47 millones, respectivamente, frente a los US$121,45 millones correspondientes al petróleo.
El desafío de convertir potencial en producción
El caso de Anadarko muestra una de las características centrales del negocio petrolero: la inversión exploratoria se realiza antes de conocer con certeza el resultado comercial.
La campaña sísmica realizada en 2024 representa una primera etapa de capital intensivo. Ahora, la perforación del Lote Z-62 permitirá comprobar en campo las interpretaciones geológicas obtenidas. Si el resultado es positivo, todavía será necesario determinar la magnitud y características del recurso, así como su viabilidad para un eventual desarrollo.
El proceso también pone nuevamente en escena el papel de Perupetro como administrador de los recursos de hidrocarburos y articulador de los contratos de exploración y explotación. La empresa estatal tiene entre sus funciones administrar estos recursos para su aprovechamiento sostenible.
En ese contexto, el avance del proyecto de la Cuenca Trujillo agrega una nueva variable al mapa petrolero peruano. Mientras la producción de los campos actualmente operativos permanece alrededor de los 36.000 barriles diarios, la exploración abre la posibilidad de incorporar nuevos recursos en el mediano y largo plazo.
Para un país cuya producción petrolera se ha reducido de manera significativa, la diferencia entre ambos conceptos resulta fundamental: explorar significa ampliar la posibilidad de encontrar nuevos recursos; producir implica haber demostrado que esos recursos pueden ser desarrollados comercialmente.