Las celebraciones de Halloween y el Día de la Canción Criolla podrían impulsar las ventas de las pequeñas y medianas empresas (pymes) entre 8 % y 12 % respecto de un periodo normal, según las proyecciones del Gremio de la Pequeña Empresa de la Cámara de Comercio de Lima (CCL). Ambas fechas representan oportunidades comerciales para negocios vinculados con el consumo, el entretenimiento y los servicios.
La estimación considera el movimiento que generan estas celebraciones en distintos segmentos del mercado. Mientras Halloween concentra parte de la demanda en disfraces, confecciones, decoración, dulces y entretenimiento, el Día de la Canción Criolla favorece principalmente a restaurantes, peñas, espectáculos y servicios gastronómicos.
“Al ser celebraciones que convocan a distintos públicos, los sectores más favorecidos serían gastronomía, entretenimiento, comercio y confecciones”, señaló Rodolfo Ojeda, presidente del Gremio de la Pequeña Empresa de la CCL.
El representante gremial indicó que los negocios deben adaptar sus estrategias comerciales a las características de cada celebración, tanto en la oferta de productos como en las promociones y los canales de venta.
Halloween y la Canción Criolla: dos oportunidades comerciales
La campaña de Halloween genera oportunidades para las empresas que comercializan disfraces, prendas temáticas, artículos de decoración y dulces, además de los negocios que organizan actividades recreativas y ofrecen productos a través del comercio electrónico.
Por su parte, el Día de la Canción Criolla concentra oportunidades en restaurantes, peñas y establecimientos que organizan espectáculos o preparan ofertas gastronómicas para grupos y familias.
Esta diferenciación permite a las pymes orientar sus recursos hacia los productos y servicios con mayor potencial de demanda. La planificación de las campañas también puede contribuir a captar nuevos consumidores y fortalecer el posicionamiento de las marcas.
Capital de trabajo e inventarios: las claves para atender la demanda
Ante el incremento esperado de las ventas, la CCL recomendó evaluar un aumento de entre 10 % y 20 % en el capital de trabajo, de acuerdo con el historial comercial de cada empresa, sus características operativas y la demanda que efectivamente pueda atender.
La preparación para estas campañas comprende adelantar inventarios, identificar proveedores alternativos, reforzar los equipos con personal temporal y diseñar promociones específicas. Las redes sociales y los canales digitales también forman parte de las herramientas que las pequeñas empresas pueden utilizar para llegar a nuevos clientes.
Sin embargo, una mayor disponibilidad de productos no garantiza por sí sola mejores resultados. La decisión de incrementar las compras o la producción debe considerar la capacidad de venta, los costos y los recursos disponibles para mantener las operaciones.
“Mi recomendación es no tener sobrestock. La pyme necesita prepararse, pero también debe cuidar su liquidez. Es mejor comprar y producir de manera escalonada que inmovilizar todo el capital en inventarios”, sostuvo Ojeda.
De esta manera, las campañas de octubre plantean a las pymes el desafío de aprovechar el aumento estacional del consumo sin comprometer su liquidez. La gestión de inventarios, la selección de proveedores y el uso de canales digitales serán factores relevantes para convertir la demanda adicional en ventas efectivas.