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Economía

Empresas proyectan 425 mil contrataciones en Perú: el nuevo perfil que gana espacio en el mercado laboral

La Encuesta de Demanda Ocupacional (EDO) 2026 del MTPE proyecta 425.625 nuevas contrataciones en el sector privado formal. Responsabilidad y disposición para aprender aparecen entre las competencias más requeridas, mientras que las habilidades digitales incorporan desde herramientas de productividad hasta inteligencia artificial y ciberseguridad.

El mercado laboral peruano incorpora nuevas exigencias vinculadas con aprendizaje continuo, competencias digitales e inteligencia artificial.

El mercado laboral peruano proyecta nuevas oportunidades de contratación para 2026, pero también muestra cambios en el tipo de capacidades que las empresas buscan incorporar. La Encuesta de Demanda Ocupacional (EDO) 2026 del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) prevé 425.625 nuevas contrataciones en el sector privado formal, a partir de la información recogida entre empresas sobre sus requerimientos de personal.

La encuesta fue aplicada a 9.787 empresas, con una tasa de respuesta de 74,9%, y busca anticipar las necesidades de contratación y las características de los perfiles requeridos por los empleadores.

Más allá del número de puestos proyectados, los resultados muestran la importancia que adquieren determinadas competencias transversales y digitales en los procesos de contratación. Entre ellas figuran la responsabilidad, la disposición para aprender y la capacidad de desenvolverse con herramientas tecnológicas.

Responsabilidad y aprendizaje aparecen entre las competencias más requeridas

Según la información proporcionada a partir de la EDO 2026, la responsabilidad estará presente en 85,5% de los puestos proyectados, mientras que la disposición para el aprendizaje alcanzará al 82,3%.

La empatía, por su parte, aparece como una competencia requerida en 54,1% de las posiciones.

Estos resultados colocan las denominadas habilidades transversales junto con los conocimientos específicos asociados a cada ocupación. En términos laborales, el perfil demandado combina capacidades vinculadas con el desempeño cotidiano —como responsabilidad y adaptación— con conocimientos técnicos propios de cada puesto.

La relevancia del aprendizaje continuo también adquiere importancia en un contexto en el que las herramientas utilizadas por las empresas cambian con mayor rapidez. Para los trabajadores, esto supone que la formación puede extenderse durante distintas etapas de la trayectoria profesional y no limitarse al periodo previo al ingreso al mercado laboral.

La demanda digital va más allá del manejo de programas

La EDO 2026 también identifica una demanda creciente de competencias digitales.

Dentro de este grupo, el 40,2% corresponde al uso de herramientas ofimáticas y de productividad, mientras que el 33,1% está asociado con la gestión y organización de información en línea.

En niveles de mayor especialización aparecen competencias relacionadas con la programación y desarrollo de soluciones web, con 17,7%, así como un grupo que comprende liderazgo, manejo de inteligencia artificial y ciberseguridad, con 16,9% de la demanda de competencias digitales analizada.

La composición de esta demanda muestra que las capacidades digitales no se concentran únicamente en perfiles tecnológicos. El uso de herramientas de productividad y gestión de información también forma parte de las capacidades requeridas para diferentes ocupaciones.

Al mismo tiempo, la incorporación de inteligencia artificial y ciberseguridad dentro de las competencias identificadas evidencia la aparición de requerimientos asociados a tecnologías más especializadas.

Inteligencia artificial se incorpora a las capacidades profesionales

La expansión de herramientas de inteligencia artificial está modificando determinadas tareas dentro de las organizaciones, desde la generación y procesamiento de información hasta la automatización de procesos y apoyo al análisis.

En este escenario, el conocimiento de estas herramientas empieza a formar parte del conjunto de capacidades que pueden complementar la experiencia profesional. Sin embargo, su utilización también mantiene una relación con otras competencias, como el análisis, la toma de decisiones y el conocimiento específico de cada actividad.

El dato de la EDO resulta relevante porque ubica el manejo de inteligencia artificial dentro del universo de competencias digitales identificadas por los empleadores, junto con capacidades como liderazgo y ciberseguridad.

LinkedIn y marca profesional adquieren mayor presencia

Para especialistas de Imanpop, estos cambios también están modificando la manera en que los profesionales presentan su experiencia en el mercado.

Lelia Orbegoso, directora de Imanpop, sostiene que la experiencia profesional necesita estar acompañada de una comunicación clara sobre los conocimientos y resultados alcanzados.

“Hoy una persona puede tener una trayectoria extraordinaria y, aun así, pasar desapercibida si no sabe comunicar qué valor aporta”, señala Orbegoso.

Lelia Orbegoso, directora de Imanpop.

Desde esta perspectiva, la marca personal se relaciona con la construcción de una reputación profesional y con la capacidad de explicar la especialización, experiencia y resultados obtenidos, más que con la generación de contenido como actividad principal.

LinkedIn, en tanto, funciona como una plataforma para mostrar trayectoria, proyectos y conocimientos, además de establecer contactos profesionales. El perfil deja así de cumplir únicamente una función similar a la de un currículum digital y puede utilizarse como espacio de posicionamiento profesional.

La formación continua gana espacio en la trayectoria laboral

El 82,3% de los puestos proyectados que requerirían disposición para aprender, según la información de la EDO 2026, coloca esta capacidad entre los principales requerimientos señalados por las empresas.

En la práctica, el aprendizaje continuo puede incluir desde actualización en herramientas específicas hasta adquisición de conocimientos vinculados con nuevas tecnologías, procesos o modelos de negocio.

Para los profesionales, la formación también puede orientarse a la aplicación práctica de esos conocimientos. La acumulación de cursos o certificaciones no necesariamente sustituye la experiencia, sino que puede complementarla cuando existe una relación directa con las funciones desempeñadas.

Juan José Dongo, director de Imanpop, plantea que el escenario laboral combina diferentes capacidades.

“El mercado está obligándonos a integrar varias capacidades al mismo tiempo. Necesitamos experiencia, pero también saber comunicar; utilizar tecnología, pero con criterio; construir relaciones y entender plataformas como LinkedIn”, apuntó Dongo.

De esta manera, la evolución de las competencias laborales no supone únicamente una mayor demanda de conocimientos tecnológicos. También incorpora capacidades relacionadas con comunicación, adaptación, aprendizaje y construcción de relaciones profesionales.

Networking como parte de la trayectoria profesional

El establecimiento de contactos constituye otro de los elementos señalados por los especialistas de Imanpop. Las oportunidades profesionales pueden originarse tanto en procesos formales de selección como en referencias, conversaciones, proyectos y relaciones desarrolladas previamente.

El networking, bajo esta perspectiva, forma parte de la construcción de una red profesional que puede facilitar el intercambio de conocimiento, la colaboración y el acceso a información sobre oportunidades laborales o empresariales.

La relevancia de estas redes se vincula además con la visibilidad profesional: una trayectoria puede ser conocida dentro de una organización o sector, pero tener menor exposición fuera de ese entorno.

Un mercado laboral con más de 425 mil contrataciones proyectadas

La EDO 2026 no solo identifica competencias. Su principal resultado es la proyección de 425.625 nuevas contrataciones en el sector privado formal durante 2026. El estudio fue presentado por el MTPE a finales de 2025 y constituye una herramienta para anticipar las necesidades ocupacionales de las empresas.

El levantamiento de información incluyó empresas de distintos sectores y, en la edición 2026, incorporó también indicadores relacionados con seguridad y salud en el trabajo y gestión ambiental.

En paralelo, el mercado laboral incorpora nuevas exigencias vinculadas con la digitalización. La combinación de experiencia, conocimientos técnicos, aprendizaje continuo y competencias digitales aparece así dentro de un escenario en el que las organizaciones requieren perfiles capaces de desenvolverse con herramientas que evolucionan rápidamente.

Professional Perú Fest abordará estas tendencias

Estos cambios en las capacidades profesionales serán parte de los temas que se discutirán en el Professional Perú Fest 2026, organizado por Imanpop Aprende.

El evento está programado para el 3 de octubre de 2026 en la Cámara de Comercio de Lima, con una jornada que contempla exposiciones y paneles sobre marca personal, LinkedIn, empleabilidad, liderazgo, inteligencia artificial y networking. La organización señala que espera reunir a más de 500 profesionales y contar con más de 20 voces entre ponentes y panelistas.

Entre los participantes anunciados figuran representantes del ámbito empresarial y de gestión de personas, además de especialistas en empleabilidad y marca profesional. El programa contempla, entre otros espacios, un panel dedicado a empleabilidad y marca personal.

Para el mercado laboral peruano, el cambio se expresa en dos dimensiones: por un lado, la cantidad de contrataciones que las empresas proyectan realizar; por otro, las capacidades que empiezan a incorporar con mayor frecuencia dentro de sus perfiles requeridos. La EDO 2026 sitúa el aprendizaje, la responsabilidad y las competencias digitales entre los elementos que acompañarán la evolución de esas demandas durante este año.

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