La transformación tecnológica y los cambios en la economía están modificando las capacidades que requieren las empresas para competir. En Perú, este proceso encuentra un mercado laboral donde persiste una brecha entre los perfiles disponibles y las habilidades que demandan los empleadores.
Según el estudio Escasez de Talento Perú 2026, elaborado por ManpowerGroup, el 63% de los empleadores del país enfrenta dificultades para cubrir puestos de trabajo debido precisamente a esta diferencia entre la oferta de capacidades y las necesidades empresariales.
El dato revela una paradoja con implicancias económicas: mientras una parte de los jóvenes busca oportunidades para incorporarse al mercado laboral, las empresas encuentran dificultades para cubrir determinadas posiciones. El problema, por tanto, no solo está relacionado con la cantidad de puestos disponibles, sino también con la correspondencia entre las capacidades de los trabajadores y las necesidades del aparato productivo.
En este escenario, la formación continua adquiere una mayor relevancia. El desarrollo de competencias técnicas, digitales y socioemocionales puede ampliar las posibilidades de inserción laboral y, al mismo tiempo, contribuir a que las empresas encuentren perfiles con capacidades acordes con un entorno productivo cada vez más cambiante.
Tres capacidades que ganan peso
En el marco del Día Mundial de las Habilidades de la Juventud, AFP Integra plantea tres ámbitos que pueden contribuir a fortalecer el perfil profesional de los jóvenes: empleabilidad y habilidades digitales, desarrollo personal y empoderamiento financiero.
El primero está relacionado directamente con la capacidad de acceder y mantenerse en el mercado laboral. Prepararse para entrevistas, identificar las propias fortalezas y comunicar adecuadamente un perfil profesional son elementos que pueden marcar diferencias durante un proceso de selección.
A ello se suman conocimientos vinculados con inteligencia artificial, Power BI, innovación y tecnología aplicada, competencias que reflejan la creciente incorporación de herramientas digitales en las actividades empresariales.
El segundo componente corresponde a las denominadas habilidades blandas. La resolución de problemas, negociación, liderazgo colaborativo, motivación de equipos y trabajo en equipo adquieren relevancia en organizaciones que deben responder con rapidez a escenarios cambiantes.
El tercer eje apunta a una dimensión que trasciende el ámbito estrictamente laboral: la gestión de las finanzas personales. Organizar ingresos, planificar gastos y tomar decisiones informadas sobre el dinero forman parte de las capacidades que pueden contribuir al bienestar financiero y al desarrollo profesional.
Capacitación y productividad
La discusión sobre habilidades también tiene una dimensión empresarial. Una mayor disponibilidad de trabajadores con competencias alineadas con las necesidades de las compañías puede facilitar los procesos de contratación y reducir las dificultades asociadas a la escasez de determinados perfiles.
AFP Integra impulsa en este contexto Talento Imparable, un programa gratuito de empleabilidad que ofrece cursos virtuales, actividades en vivo y contenidos destinados a fortalecer el perfil profesional. Según la información proporcionada por la compañía, el programa ha beneficiado a más de 20.500 personas.
La plataforma ofrece más de 8.200 cursos asincrónicos, además de charlas y talleres desarrollados con instituciones como Microsoft, Crehana, Asbanc y universidades.
De acuerdo con los resultados reportados por el programa, cerca del 93% de los participantes afirma haber adquirido nuevos conocimientos y más del 95% valora positivamente sus contenidos.
El desafío, sin embargo, va más allá de ampliar la oferta de capacitación. Para reducir efectivamente la brecha de talento será necesario que la formación responda a las necesidades concretas de las empresas y que los jóvenes puedan convertir esas nuevas competencias en mejores oportunidades de inserción y permanencia en el empleo formal.
En un mercado laboral atravesado por la digitalización y la transformación tecnológica, la capacidad de aprender y actualizarse deja de ser únicamente una ventaja individual para convertirse también en un factor de competitividad empresarial.
Lea también
-
Opinión
/ 20 horas agoUn régimen único de renta empresarial es una buena idea que requiere perfeccionarse
Antes de analizar las tasas del impuesto a la renta empresarial, conviene plantear una...
Por Martin Ramos -
Negocios
/ 20 horas ago¿Usas inteligencia artificial para programar? Cinco errores que pueden abrir la puerta a un ciberataque
La IA puede generar código en segundos, pero implementarlo sin revisión técnica puede introducir...
Por Redacción Índice -
Finanzas
/ 2 días agoIngresos en soles y metas en dólares: cómo ahorrar en moneda extranjera sin desordenar tu presupuesto
Cuando los ingresos y los gastos cotidianos están en soles, convertir parte del dinero...
Por Redacción Índice