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El 38% de hogares peruanos migraría a marcas más económicas ante el impacto de El Niño

La inflación de Lima Metropolitana llegó a 4,44% interanual en agosto, mientras que 42,9% de las familias prevé abastecerse con anticipación ante un eventual Fenómeno de El Niño. El escenario podría reforzar la búsqueda de precios, promociones y formatos que permitan proteger el presupuesto familiar.

Familias peruanas ajustan sus decisiones de compra ante un escenario de inflación y la expectativa de un Fenómeno de El Niño de fuerte intensidad durante la temporada 2026-2027.

El consumidor peruano empieza a ajustar su estrategia de compra ante un escenario en el que confluyen dos factores: una inflación que se mantiene por encima del rango meta del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) y la perspectiva de un Fenómeno de El Niño de fuerte intensidad durante la temporada 2026-2027.

Una encuesta de Worldpanel by Numerator revela que el 38% de los hogares peruanos optaría por marcas más económicas si el Fenómeno de El Niño afecta su zona. La principal respuesta, sin embargo, sería anticipar las compras: 42,9% afirma que buscaría abastecerse comprando más productos.

El resultado adquiere especial relevancia en momentos en que los precios ya muestran una mayor presión. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Lima Metropolitana aumentó 0,07% en agosto, acumulando un avance de 4,16% en los primeros ocho meses del año. En términos interanuales, la inflación llegó a 4,44%, frente al 4,07% registrado en julio.

El comportamiento de agosto también evidencia que la presión no proviene únicamente de los alimentos. La división de alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles aumentó 0,87%, mientras Transporte avanzó 0,28%. El INEI atribuyó parte del resultado al incremento de las tarifas eléctricas y al encarecimiento de combustibles.

Un consumidor que cambia de marca antes que dejar de comprar

El escenario plantea una posible modificación en la composición del gasto de los hogares más que una reducción generalizada del consumo.

De acuerdo con Worldpanel by Numerator, además del 38% que migraría hacia marcas económicas, 28,2% compraría en lugares más cercanos a su vivienda, mientras que 19% buscaría promociones y descuentos en marcas Premium.

Asimismo, 18,3% optaría por formatos o tamaños grandes para ahorrar, mientras que 9,2% elegiría formatos pequeños para distribuir mejor su presupuesto. Solo alrededor de 8% de los hogares señala que no modificaría sus hábitos de compra.

La encuesta fue realizada entre el 6 y el 19 de julio de 2026 sobre una muestra nacional de 1.238 hogares, con un nivel de confianza de 95%.

Este comportamiento sugiere que las familias podrían defender determinados niveles de consumo mediante una mayor sensibilidad al precio. En términos empresariales, esto puede traducirse en una mayor competencia entre marcas por mantener participación, especialmente en categorías de consumo frecuente.

La inflación suma presión sobre el presupuesto

El dato de inflación de agosto introduce un elemento adicional para entender las decisiones de compra.

Aunque los alimentos y bebidas no alcohólicas registraron una reducción de precios durante el mes, con menores precios de productos como pollo, frutas y algunos tubérculos, otros alimentos presentaron incrementos. Los pescados y mariscos, por ejemplo, subieron 5%, mientras que algunas hortalizas y legumbres también registraron aumentos.

En paralelo, el mayor costo de la electricidad y los combustibles puede afectar el presupuesto disponible de los hogares y, de manera indirecta, los costos de transporte, distribución y comercialización de bienes.

Por ello, la eventual materialización de impactos asociados al Fenómeno de El Niño podría producir efectos diferenciados sobre los precios dependiendo de la evolución de la oferta agrícola, las condiciones de transporte, la infraestructura y la disponibilidad de determinados productos.

No se trata, sin embargo, de asumir que el FEN provocará automáticamente una nueva ola inflacionaria. El impacto final dependerá de la intensidad y localización del fenómeno, así como de la capacidad de respuesta de productores, comerciantes, autoridades y cadenas logísticas.

ENFEN eleva la alerta para los próximos meses

El contexto climático añade incertidumbre al comportamiento futuro del consumo.

En su Comunicado Oficial N.° 15-2026, publicado el 28 de agosto, la Comisión Multisectorial del ENFEN mantuvo el estado de Alerta de El Niño Costero. Para la región Niño 1+2, señaló una alta probabilidad de que El Niño Costero persista hasta el verano de 2027, con una magnitud extraordinaria entre setiembre de 2026 y enero de 2027, con una probabilidad igual o superior a 62%. Para febrero y marzo de 2027, la magnitud más probable se ubicaría entre fuerte y extraordinaria.

El mismo comunicado prevé temperaturas del aire muy por encima de lo normal en toda la costa durante setiembre-noviembre y una mayor probabilidad de lluvias superiores a lo normal en la costa norte, con episodios de precipitaciones desde noviembre.

Este escenario puede tener implicancias económicas sobre distintas cadenas de suministro, desde la producción agropecuaria hasta el transporte y la distribución de mercancías.

Para los hogares, el resultado puede ser una mayor anticipación de compras, precisamente una de las principales estrategias identificadas por Worldpanel.

Norte y Centro muestran mayor intención de abastecimiento

Las estrategias de consumo tampoco serán uniformes entre regiones.

En la región Centro, 53,5% de los hogares señala que buscará abastecerse con anticipación, mientras que en el Norte el porcentaje alcanza 48,4%. En el Oriente, en cambio, adquiere mayor importancia la proximidad: 37,3% priorizará realizar sus compras cerca de casa.

En el Sur, hasta 15% de los hogares declara que mantendría sus hábitos de compra habituales.

Estas diferencias reflejan que el impacto esperado sobre el consumo estará condicionado tanto por el poder adquisitivo como por la exposición de cada territorio a posibles interrupciones de transporte, abastecimiento o actividad productiva.

El precio gana importancia en los segmentos de menores ingresos

El nivel socioeconómico también determina la estrategia.

Entre los hogares de los niveles A/B, el 49,1% buscaría abastecerse anticipadamente y 22,8% optaría por promociones en marcas Premium. En el otro extremo, los hogares de los niveles D/E muestran una mayor inclinación hacia las marcas económicas, con 41,8%.

El NSE C combinaría ambas estrategias, buscando equilibrar precio y disponibilidad.

Esta segmentación plantea un escenario de mayor presión competitiva para fabricantes y comercios. La batalla por el consumidor no necesariamente se concentraría únicamente en reducir precios, sino también en ofrecer distintas presentaciones, tamaños, promociones y canales de compra.

¿Qué puede pasar con el consumo?

La información disponible apunta a un consumidor que buscará optimizar su presupuesto antes que abandonar categorías de consumo.

La inflación acumulada de 4,16% hasta agosto y una tasa anual de 4,44% significan que los hogares ya enfrentan un entorno de precios distinto al observado durante buena parte de 2024 y 2025.

Si durante los próximos meses el Fenómeno de El Niño genera interrupciones en determinadas cadenas productivas o logísticas, los hogares podrían responder con mayor rapidez mediante cambios de marca, formato, canal y momento de compra.

Para las empresas de consumo masivo y retail, esto puede traducirse en una mayor relevancia de las marcas económicas, presentaciones accesibles, promociones y disponibilidad física de los productos.

Así, el próximo ciclo de consumo podría estar menos marcado por la decisión de comprar o no comprar y más por una pregunta que ya empieza a dominar las decisiones de los hogares: qué comprar, en qué presentación y a qué precio para que el presupuesto alcance.

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