El Gobierno busca darle un nuevo marco al sector hidrocarburos, pero llega a una industria que enfrenta uno de sus mayores problemas de las últimas décadas: cada vez se explora menos y se produce menos petróleo.
El proyecto de delegación de facultades legislativas plantea que el Ejecutivo pueda establecer medidas para promover la inversión privada en exploración, explotación y almacenamiento de hidrocarburos, optimizar los mecanismos contractuales y simplificar los procedimientos administrativos asociados a la cadena de valor, incluida la petroquímica.
La propuesta coloca nuevamente la regulación como una de las piezas centrales para intentar reactivar un sector cuya inversión exploratoria se ha reducido drásticamente.
La Sociedad Peruana de Hidrocarburos (SPH) considera que las facultades representan una oportunidad para recuperar la competitividad del sector y atraer nuevas inversiones.
Sin embargo, el punto crítico es otro: ¿cuánto de la nueva regulación terminará convirtiéndose efectivamente en pozos perforados, reservas descubiertas y barriles adicionales?
La inversión exploratoria, en mínimos
Las cifras proporcionadas por la SPH muestran la magnitud del retroceso. La inversión anual en exploración pasó de US$946,7 millones en 2012 a apenas US$9,8 millones en 2025, una reducción de 99%.
El desplome de la exploración no es un dato menor. La búsqueda de nuevas reservas es precisamente la etapa que permite reponer los recursos que posteriormente sostendrán la producción.
Felipe Cantuarias, presidente de la SPH, sostuvo que las facultades pueden generar mejores condiciones para el desarrollo del sector.
“Necesitamos facilitar la exploración y producción, contar con mecanismos contractuales más eficientes y eliminar trabas que hoy retrasan la ejecución de proyectos”, señaló.
El diagnóstico coincide con una advertencia que Índice ya había planteado: el problema petrolero peruano no se explica únicamente por la existencia de contratos, sino por la dificultad para convertirlos en mayor actividad exploratoria y productiva.
A julio de 2026, el país producía alrededor de 36,9 mil barriles de petróleo por día, 23% menos que en julio del año anterior. Además, de los contratos vigentes, solo cinco se encontraban en etapa de exploración.
El contraste es evidente: mientras el país busca modernizar las reglas para atraer inversión, la actividad que debería alimentar las futuras reservas continúa siendo reducida.
Contratos: el siguiente cuello de botella
Uno de los puntos más relevantes de la delegación es la decisión de optimizar los mecanismos contractuales.
No se trata de un aspecto menor. Los contratos de exploración y explotación determinan compromisos de inversión, programas mínimos de trabajo, plazos, regalías y otras condiciones que pueden definir si un proyecto avanza o queda postergado.
Para la SPH, contar con mecanismos contractuales más eficientes permitiría generar mayor predictibilidad para los inversionistas.
Pero aquí aparece otra discusión: mejorar los contratos no será suficiente si el Estado no cuenta con capacidad institucional para negociar, administrar y supervisar adecuadamente esos contratos.
En ese punto, Índice ya había recogido la necesidad de fortalecer a Perupetro, entidad encargada de promover, negociar, suscribir y supervisar los contratos de exploración y explotación de hidrocarburos.
El reto, por tanto, no estaría únicamente en cambiar las reglas del juego, sino también en fortalecer a la institución que debe aplicarlas.
Menos trámites, pero con una meta concreta
La tercera pieza de la propuesta es la simplificación de procedimientos administrativos vinculados con la cadena de valor de los hidrocarburos.
Para el gremio empresarial, reducir los tiempos y trabas puede acelerar la ejecución de proyectos y mejorar la competitividad del país.
La simplificación, sin embargo, tendrá que convivir con los procedimientos ambientales y sociales que corresponden a este tipo de actividades.
El desafío será encontrar un punto de equilibrio: hacer que un proyecto pueda avanzar con mayor rapidez sin reducir los estándares que debe cumplir.
La pregunta económica será cuánto tiempo puede ahorrar el nuevo esquema regulatorio y, sobre todo, si ese ahorro modifica realmente la decisión de inversión de una empresa petrolera.
La mirada también apunta al gas y la petroquímica
El planteamiento de la SPH no se limita al petróleo.
El gremio considera que la revisión del marco normativo debería incorporar una visión integral de la cadena de hidrocarburos, incluyendo infraestructura, regalías, masificación del gas natural y petroquímica.
La inclusión de la petroquímica resulta particularmente relevante porque supone pasar de una lógica centrada exclusivamente en extraer y comercializar hidrocarburos a otra que busque generar actividades industriales de mayor valor agregado.
Según la SPH, el desarrollo petroquímico puede contribuir a atraer nuevas inversiones, generar empleo especializado y ampliar las cadenas productivas asociadas a los hidrocarburos.
En paralelo, la masificación del gas natural aparece como otro de los pendientes del sector, especialmente por su potencial para ampliar el consumo interno y diversificar la matriz energética.
El verdadero examen estará en los barriles
El proyecto de delegación de facultades coloca sobre la mesa una reforma que busca actuar sobre tres problemas: inversión, contratos y trámites.
La SPH considera que se trata de una oportunidad para recuperar competitividad y reponer reservas.
Pero el punto de partida obliga a medir los resultados con indicadores concretos.
Perú no solo necesita más contratos o procedimientos más rápidos. Necesita más exploración, nuevos descubrimientos, reposición de reservas y recuperación de la producción.
La caída de la inversión exploratoria de US$946,7 millones a US$9,8 millones en poco más de una década muestra que el desafío es estructural.
Por ello, la delegación de facultades podría convertirse en una oportunidad para cambiar las reglas del sector. Pero su éxito no debería medirse únicamente por las normas que se aprueben.
De acuerdo con los expertos consultados, el verdadero indicador será si el capital vuelve al subsuelo peruano. Y si esa inversión termina convirtiéndose en reservas y producción.
Lea también
-
Economía
/ 1 hora agoCadenas de suministro: 86% de empresas reportó pérdidas por interrupciones
El 86% de empresas encuestadas a nivel global reportó pérdidas por interrupciones en sus...
Por Carlos Bessombes -
Economía
/ 18 horas agoSubsidio a combustibles enfrenta el reto de contener la inflación sin elevar la presión fiscal
El alza de los combustibles ya comenzó a trasladarse a los precios. En agosto,...
Por Redacción Índice -
Economía
/ 1 día agoDemanda eléctrica del Perú crecería en 1.500 MW hacia 2030 y presiona por nuevas inversiones
La máxima potencia coincidente del SEIN alcanzó 8.135 MW en julio, 7,83% más que...
Por Carlos Bessombes