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Economía

Proyecto plantea permitir el ingreso de agua y alimentos a conciertos y partidos de fútbol

La iniciativa del diputado Ángel Meneses busca establecer reglas para que los asistentes a eventos de concurrencia masiva puedan ingresar agua y, bajo determinadas condiciones, alimentos y bebidas de consumo personal. Organizadores y otros agentes del mercado consultados preliminarmente habrían mostrado una recepción favorable.

El proyecto de ley plantea nuevas reglas para el ingreso de agua y alimentos de consumo personal a eventos masivos, incluidos conciertos y partidos de fútbol.

La próxima vez que un consumidor compre una entrada para un concierto o acuda a un partido de fútbol podría encontrar nuevas reglas para el ingreso de agua, alimentos y bebidas de consumo personal. Esta posibilidad está contenida en el Proyecto de Ley N.° 00116-2026-2031-CD, presentado por el diputado Ángel Renato Meneses Crispín, de la bancada Ahora Nación.

La iniciativa busca establecer condiciones para que los asistentes a eventos de concurrencia masiva puedan ingresar determinados productos destinados a su consumo durante el espectáculo. La propuesta comprende no solo conciertos y otros espectáculos, sino también eventos deportivos, incluidos los partidos de fútbol, de acuerdo con la definición contemplada en el proyecto.

Según explicó Meneses en entrevista con Índice.pe, el concepto de evento de concurrencia masiva comprende aquellos espectáculos con un aforo igual o superior a 500 personas a título oneroso. Por ello, los encuentros deportivos con estas características quedarían comprendidos dentro del ámbito de aplicación.

Semana a semana los clubes con mayor arraigo popular en el Perú, llevan no menos de 30 mil aficionados a sus respectivos estadios. Foto: ANDINA.

“Un evento masivo, básicamente, incluso el partido de fútbol, sí entra dentro del concepto de evento masivo”, afirmó el legislador Meneses.

Agua e hidratación durante los eventos

Uno de los principales cambios que plantea la iniciativa está relacionado con el acceso al agua. El proyecto establece que los organizadores deberán permitir el ingreso gratuito de botellas selladas, transparentes y de materiales adecuados que contengan agua para ser consumida durante el evento.

Asimismo, contempla que los recintos dispongan de puntos de hidratación gratuita con agua apta para consumo humano, los cuales deberán estar señalizados, ser accesibles y guardar relación con el aforo y la duración del espectáculo.

La propuesta busca establecer estas condiciones independientemente de que dentro del recinto existan establecimientos o puntos de venta de bebidas.

Desde la perspectiva del consumidor, el planteamiento introduce una diferencia entre el acceso a un elemento básico para la hidratación y la adquisición de productos comercializados durante el evento.

Meneses considera que esta medida también puede contribuir a reducir riesgos asociados con la deshidratación, especialmente en espectáculos de larga duración y ante escenarios de altas temperaturas.

El congresista vinculó además esta preocupación con las condiciones climáticas que podría enfrentar el país en los próximos años y con una eventual ocurrencia del Fenómeno de El Niño.

¿Qué ocurrirá con los alimentos?

La propuesta establece condiciones diferentes para los alimentos y bebidas.

El proyecto contempla permitir el ingreso de productos de consumo personal que sean iguales o similares a los ofrecidos dentro del evento. Sin embargo, también plantea una excepción cuando el organizador establezca de manera general para todos los asistentes la prohibición del ingreso y consumo de alimentos y bebidas —excepto el agua— y existan razones objetivas y justificables para aplicar esa restricción.

Tal como ocurre actualmente en los cines, los usuarios podrán ingresar con alimentos equivalentes a los que se venden en el lugar del concierto o evento deportivo.

El texto también considera situaciones particulares vinculadas con necesidades alimentarias específicas. Por ejemplo, una persona que requiera determinados alimentos o bebidas por razones médicas podría necesitar llevar productos que no necesariamente sean comercializados dentro del recinto.

El objetivo, según la explicación del legislador, no sería eliminar las reglas de seguridad de los organizadores, sino establecer criterios previamente definidos para compatibilizar esas condiciones con los derechos de los consumidores.

El efecto económico sobre los eventos

Uno de los aspectos que deberá analizarse durante el debate parlamentario es el posible impacto económico de la iniciativa sobre la industria de espectáculos y eventos deportivos.

Los organizadores tienen diferentes fuentes de ingresos, entre ellas la venta de entradas y el consumo de alimentos y bebidas dentro de los recintos. Permitir el ingreso de productos adquiridos fuera del establecimiento podría modificar parcialmente ese modelo de negocio.

Meneses señaló que este aspecto ya ha sido materia de conversaciones preliminares con algunos organizadores.

De acuerdo con el congresista, los primeros intercambios muestran una recepción favorable y el reconocimiento de que la implementación de la medida podría generar algún costo adicional, aunque, a su juicio, este sería reducido frente a los beneficios asociados con la protección de los asistentes.

Ante la posibilidad de que parte de ese costo pudiera reflejarse en el precio de las entradas, Meneses mencionó como referencia incrementos del orden de 50 céntimos o un sol.

El propio legislador precisó que se trata de una estimación surgida de estas conversaciones preliminares y no de un cálculo oficial de impacto económico incorporado al proyecto.

Información previa para los consumidores

Otro componente de la iniciativa está relacionado con la información.

Los organizadores deberán comunicar, con al menos tres días de anticipación, las características de las botellas de agua y los recipientes para alimentos que podrán ingresar al recinto. Esta información deberá difundirse mediante páginas web, redes sociales y otros canales de comunicación.

La medida busca que las condiciones sean conocidas por el consumidor antes de llegar al evento y evitar que las reglas sobre los productos permitidos se conozcan recién en los controles de ingreso.

El proyecto también contempla que el Indecopi tenga a su cargo la supervisión y eventual sanción de los incumplimientos, dentro del marco del Código de Protección y Defensa del Consumidor.

Organizadores y entidades públicas participan en las consultas

La propuesta abre además una etapa de diálogo con los diferentes actores relacionados con la organización de eventos y la protección del consumidor.

Meneses adelantó que se prevé recoger las opiniones de Indecopi, organizadores y asociaciones vinculadas con el sector, entre otros participantes.

El congresista también señaló que se han realizado consultas preliminares con SUNAT y especialistas del Banco Central, con el objetivo de evaluar los posibles efectos económicos de la iniciativa.

Según Meneses, las opiniones recogidas hasta ahora apuntan a un balance favorable de la propuesta. Este proceso de consultas será relevante para determinar aspectos como los costos de implementación, sus eventuales efectos sobre los precios de las entradas y el impacto sobre la actividad comercial asociada a los eventos.

El negocio del consumo dentro de los conciertos

El impacto económico de esta actividad también puede observarse en los registros de fiscalización de la SUNAT. En enero de 2026, la entidad informó que los conciertos de Bad Bunny en Lima generaron ingresos superiores a S/ 2,7 millones por la venta de bebidas y alimentos, mientras que en marzo reportó más de S/ 248 mil en ventas de bebidas, alimentos y merchandising durante el concierto de The Killers. Estos registros muestran la dimensión que puede alcanzar el consumo dentro de los recintos donde se realizan espectáculos masivos.

La tendencia también se observó en 2025. SUNAT reportó ingresos superiores a S/ 548 mil por bebidas y alimentos en el concierto de Shakira, y de más de S/ 554 mil en el caso de Dua Lipa. Estos antecedentes permiten observar que el gasto en alimentos y bebidas constituye un componente relevante de la actividad comercial que se desarrolla alrededor de los grandes espectáculos en Lima.

Sunat ya tiene una presencia recurrente en conciertos de asistencia masiva.

Estos montos no equivalen a recaudación tributaria, sino a ventas o ingresos registrados por SUNAT durante sus acciones de verificación. Sin embargo, ofrecen una referencia sobre el tamaño de este mercado y abren una línea de análisis para el proyecto de ley. Una comparación entre las ventas reportadas por SUNAT, el precio promedio de las entradas y la asistencia estimada en determinados conciertos permitiría aproximar cuánto representa el consumo de alimentos y bebidas frente al gasto total realizado por los asistentes. Este ejercicio también ayudaría a dimensionar, desde la perspectiva del consumidor, el eventual impacto económico de permitir el ingreso de agua y determinados alimentos de consumo personal a los eventos masivos.

El debate continuará en las comisiones

El Proyecto de Ley N.° 00116-2026-2031-CD deberá continuar su trámite parlamentario y ser analizado por las comisiones correspondientes.

Meneses señaló que la propuesta será evaluada en Defensa del Consumidor y Economía, donde se solicitarán opiniones a los sectores involucrados antes de la elaboración de un eventual dictamen.

Diputado Ángel Renato Meneses Crispín, autor del proyecto de ley para ingresar agua y alimentos a eventos masivos. Iniciativa se discutirá en la comisiones de Defensa del Consumidor y de Economía.

Según el cronograma explicado por el legislador, las solicitudes de opinión podrían abrir un periodo aproximado de 15 días, tras lo cual comenzaría la discusión del proyecto, con la expectativa de que esta pueda iniciarse entre septiembre y mediados de octubre.

De aprobarse, la norma no tendría una aplicación inmediata. El proyecto contempla un periodo de 90 días calendario desde su publicación en El Peruano para su adecuación e implementación.

Más que una discusión únicamente sobre qué productos pueden ingresar a un concierto o a un estadio, la iniciativa coloca sobre la mesa un debate sobre protección al consumidor, libertad de elección, seguridad, costos y modelo de negocio de los eventos masivos.

El resultado de esa discusión determinará si estas nuevas condiciones terminan formando parte de la experiencia de asistir a un concierto, un espectáculo o un partido de fútbol en el Perú.

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